Hablemos sobre tolerancia a la frustración

“La expectativa es la madre de toda frustración”

Antonio Banderas

¿Cómo se siente la frustración?

La frustración son esas emociones traducidas en ira, tristeza, impotencia y desesperanza que ocurre cuando sentimos que no podemos lograr un objetivo marcado por otros y mayormente por nosotros mismos.

Déjame contarte un poco sobre la experiencia que me inspiró a escribir este post:

Como puedes ver en nuestro sitio web, Discovering Therapy es un proyecto en construcción, esto quiere decir que estamos en la etapa retadora y magnífica de desarrollar una herramienta online que beneficiará a muchísimos terapeutas y personas en el mundo que están interesadas en alcanzar un mayor grado de bienestar a través de un proceso terapéutico. Hasta ahora todo suena muy interesante.

Yo estudié cocina profesional y estoy aprendiendo muchísimo en la construcción de este proyecto, pero, claro, cada día me enfrento a momentos en que necesito ayuda y asesoramiento para poder avanzar. Esto a veces me ha llevado a frustrarme, estancarme, enfadarme, sentirme vulnerable y hasta llorar y gritar en el jardín porque a veces parece que es demasiado grande y que no podré hacerlo.

¿Qué es lo que he aprendido sobre la frustración?

Ajustar nuestras expectativas

La frustración está fuertemente ligada a nuestras expectativas ¿Por qué? Imagina que eres una persona positiva y alegre que espera sentirse feliz cada día sin importar lo que pasa a tu alrededor. Imagina, también, que por alguna situación de fuerza mayor (como el aislamiento por una pandemia), hoy es imposible para ti conectar con esa alegría. Entonces, en lugar de aceptar tus emociones y que quizá hoy no te sientes tan feliz. Luchas, te culpas, peleas y, finalmente…te frustras.

Ajustar las expectativas sobre nosotros mismos, los demás y la vida, nos ayuda a generar más resiliencia, amor propio y muchísima más tolerancia a la frustración. Paremos un minuto y reflexionemos sobre lo que sí podemos lograr hoy, sobre lo que sí tenemos y empecemos por allí a generar expectativas mucho más saludables.

Las caídas son oportunidades

“Una persona que nunca cometió un error, nunca intentó nada nuevo”

Albert Einstein

Cuando nos enfrentamos a lo desconocido o deseamos innovar, lo normal es que cometamos errores. Hay miles de escenarios en que este pensamiento puede ayudarnos a navegar la frustración de fallar. Una idea de negocio que fracasa, una relación, un accidente mientras intentamos un nuevo deporte. La vida se construye de intentar, arriesgarse y quizá fallar. No importa caerse, importa levantarse y esto elimina la frustración. Pequeños y grandes errores, pequeñas y grandes caídas, todas terminan siendo oportunidades de crecimiento.

La perfección no existe

Ya lo sé, es difícil no perseguir ser perfectos cuando es lo que más vemos en los medios de comunicación y redes sociales. La realidad es que ya somos perfectos siendo imperfectos. Abrazar esto e integrarlo a todas la área de nuestra vida nos puede ayudar a no frustrarnos.

No tienes que perseguir el cuerpo perfecto, el trabajo perfecto, la familia perfecta. Tienes que enfocarte en que lo que sea que hagas te haga sentir feliz. Punto.

No puedes salvar a nadie, solo salvarte a ti mismo

Gran parte de la frustración que experimentamos como seres humanos proviene de nuestras ganas de cambiar a los demás. Salvarlos. Hacernos responsables de sus procesos. Hazte cargo de ti mismo, tus emociones, pensamientos, elije de manera consciente cómo vivir tu vida y deja, con amor, que los otros hagan lo mismo.

Adaptarnos al plan B, C, D…

Todos tenemos en la mente un plan A, “Voy a tener la familia perfecta y la casa perfecta cuando cumpla 35”. Y luego llega la vida con su propio plan y tienes 35 y sigues soltero y viviendo con tres compañeros de piso. No importa. La frustración por no cumplir el Plan A, puede solucionarse adaptándonos positivamente al plan B, C,D o los que hagan falta. Lo único constante en la vida es el cambio. Vamos a disfrutar el viaje.

Fortalecer nuestra autoestima

Es fácil dudar de nuestro valor personal cuando intentamos algo muchas veces y seguimos fallando o cuando nos frustramos en diferentes situaciones por que no son lo que esperábamos. Construir una autoestima fuerte donde fallar o no poder hacer más de lo que ya haces, no compromete tu valor, es el objetivo. Así que a quererse mucho y a quererse bien. La autoestima se construye cada día a cada paso.

¿Cómo lo llevas hoy?

Apreciación

Quizá hay muchas cosas que quieres lograr que aún no consigues pero una manera increíble de aliviar la frustración por esto es decir gracias por lo que si tenemos, por lo que sí podemos hacer, sentir, ver, tocar y disfrutar en el aquí y ahora.

Técnicas de relajación

Meditación, ejercicio, terapia, nadar, bailar, respiración consciente, sea lo que sea que funcione para ti, cuando sientas el dolor de sentirte frustrado, aplica alguna técnica que te ayude a volver a tu centro. Esto te permitirá avanzar, aprender, soltar o quizá seguir intentando. Todo irá bien.

Luisa Argueta